Hace varias semanas me llama mi prima querida: ¿prima, adivina qué?  voy en dos semanas shooping y me quedo en tu casa. Que rico, pensé yo… long conversations, company, some shopping, tourism y algo de ayuda con los niñitos… ¿ maybe?

Lo que pensó ella: Yeiii …voy para Miami, me quedo en casa de Noelle, me levanto temprano, desayuno, y me arranco pal mall. Me busca tipo 9pm… y será que después Wal-Mart abre 24/7, o no?

Mi prima decide que viene 3 días. ¿Tan poquito?, pregunto yo algo angustiada… 3 DIAS!!! (En un tono súper casual, btw). Sí dice mi prima, más que suficiente para las compras nerviosas, con un día en el mall de Boca, otro día en Sawgrass y otro no se…que si Ft Lauderdale en tienditas vamos bien. Seriously?

Fueron 3 días intensos de mall y corredera, donde nuestras diferencias culturales se notaron más que nunca, y en los que mi persona se tuvo que avocar a la visita día y noche sin descanso. Pero ahora que se devolvió y estoy de vuelta a solas con mis pensamientos, concluyo lo siguiente:

  1. En USA estamos acostumbrados a vivir solos, con nuestros pensamientos, nuestro trabajo, nuestro núcleo familiar. En cambio, en Latinoamérica vamos en cambote para todo, por ejemplo, a ella le parecía fantástico que yo la acompañara al shopping eterno y opinara sobre cada ítem purchased. Yo… me quería morir.
  2. El ritmo de vida en USA, va 1000 revoluciones más rápido que el de cualquier otro país del mundo. ¿Cuál es la carrera? ¿Por qué tan rápido? Lo mío es un tema de atore permanente, mi pobre prima estaba agotada.
  3. Tengo 16 años viviendo aquí, y todavía me pasa que cuando la gente viene de visita no entiende que los que vivimos aquí tenemos rutina, trabajo, los niños van al colegio, y necesitan comer y dormir a horarios decentes. USA para los que viven afuera, es como el eterno país de las vacaciones y la compra, ósea un mall tamaño XXL.
  4. Mi presupuesto anual en necesidades básicas no se asemejará jamás, al de nuestros visitantes latinos en una semana, pero la realidad es, que muchos de ellos compran en sus viajes o vacaciones anuales, lo que nosotros tenemos chance de hacer constantemente en el mall o por internet. No surprise there.

Así es la vida del inmigrante latino, una constante lucha entre dos mundos que se complementan, pero se entienden cada vez menos. Y aunque fueron tres días de locura y de shopping innecesario para mí, también fueron tres días muy disfrutados con mi prima querida. Y, hacer tiempo para la familia es by far, mas importante que mi sanidad mental.

Besos

Noelle

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