A veces le preguntó al universo que espera de mí y si tengo una meta especifica en esta tierra. Trato de encontrar un espacio donde me pueda sentar muy quieta, relajada y en silencio, a ver si logro descifrar eso que llaman los gurús y los héroes de la meditación como la fuerza interior… para así poder descifrar aquel llamado destino, o si nos vamos por la tangente de que los que creen fervientemente en Dios, el plan que tiene el todopoderoso planeado para mí.

Es muy difícil encontrar el silencio dentro de ti, cuando tu alma grita y tu entorno es un caos. Me he preguntado cientos de veces cómo lograrlo, como centrarme. He tratado de mil maneras de buscar la armonía, y he caminado muchos senderos errados tratando de ser alguien diferente a mí misma, sin lograr el éxito.

Sin embargo, no puedo sino mirar atrás y sentirme orgullosa de todo lo vivido y de los caminos recorridos, porque sin aquellas voces gritando a todo pulmón mientras guiaban mi recorrido, me hubiese perdido. Esas voces que a veces me ensordecían, son las mismas que hoy en día me sirven de cheerleaders y me levantan para llegar a mi destino.

Mi destino de hoy, con seguridad no es el mismo de mañana. Así que, busco un lugar donde me sienta tranquila, y en silencio le preguntó al universo una vez más que tiene planeado para mí. Y aunque no escucho respuesta cierta, hoy en día sé que lo que viene es mejor que lo que fue.