Desde que llegue a este país, Halloween ha sido mi celebración favorita. Me fascinan las miles de calabazas anaranjadas, junto con los fantasmas y sus brujitas, las cuales pudiésemos decir que me recuerdan a cierto alter ego que vive en mí y que muere por salir a disfrutar con sus amigas en esa fecha tan única y especial.

Es una época mágica que, según mi persona, marca el principio de las fiestas patronales decembrinas. Empiezan con Halloween, pasando por Thanksgiving y culminan con el New Years Eve…emoción total mezclada con pánico e incredulidad al darme cuenta de que el año paso muy rápido y me faltaron miles de cosas por hacer, entre ellas quitarme los kilos que prometí el primero de enero y nunca cumplí.

Me acuerdo aquellos lejanos años de colegio en Venezuela, cuando veíamos el Halloween como una especie de fiesta pagana mezclada con carnaval, pero como en mi país siempre hemos tenido aires de grandeza e influencias gringas, hacíamos una especie de trick or treat (sin tener los tricks y mucho menos los treats) porque no entendíamos de que se trataba todo eso… pero de lo que si estábamos claros era que debia ser algo muy especial donde los monstros, calabazas, brujas, muertos y fantasmas salían a relucir…y de esa fiesta todos queríamos participar.

Sin embargo, aunque no entendía mucho de que iba la historia… el recuerdo siempre quedo en mi memoria como uno de los holidays más especiales y divertidos para compartir en familia aquí en USA. Así que, en mi primer día de brujas compre 5 bolsas de chocolates y caramelos XL, decore mi casa desde el 1 octubre sino antes, y espere pacientemente por los trick or treaters to knock on my door.

Y todo sucedió tipo en las películas. El ding dong del timbre sonó sin parar de 5:30pm a 9:00pm, empezando con los chiquitos y terminando con los manganzones de los teenagers junto con algún papa coleado que dice que los acompaña, pero que al igual que yo, disfruta a la par de sus hijos de los caramelos, los disfraces y el anaranjado con negro que usamos en exceso durante todo el mes como si fuéramos una calabaza en total putrefacción.

Este año me toco el turno de ceder mi espacio y complacer a mi hija para disfrazarme como ella. Y aunque el disfraz no es de mis favoritos, parte del plan es ir vestidas iguales y ver la reacción de los demás y la de Uds. cuando vean nuestra foto al día siguiente.

Mientras tanto, take a trip down memory lane with me to enjoy all the wonderful memories of past halloweens I have spent together with my family in this wonderful country, and hope for many more to come:

 

Este es un país maravilloso, con tantas cosas por hacer y disfrutar. Vivan cada etapa, cada estación con sus olores y colores, porque el tiempo vuela y sus hijos se los van a agradecer. No hay que pensar en lo que se fue, sino en lo que está por venir.

Besos

 

Noelle

PS: Después le cuento de que me disfrace.


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