Cuando llegue los Estados Unidos no podía creer la manera tan ordenada en que funcionaban las cosas, solía maravillarme de la colaboración y el respeto hacia la ley de la comunidad americana donde vivía. Estaba en el paraíso, me adapte y seguí las normas con precisión para ser una más, y hoy más que nunca corroboro que es la única manera de que prospere un país.

No puedo negar que he visto a este país ir cambiando aceleradamente con la llegada de los latinos a Florida. Lo que me produjo un fresquito al principio, hoy que lo pienso no estoy tan segura. Mi español, mi cultura, mis conocidos y sobretodo mis raíces están cada día más presentes, más activos, y sin embargo, también me  encuentro de vuelta con ese lado mezquino que no había visto hacia tanto tiempo.

Cuando me remonto a los recuerdos que tengo de Venezuela en los últimos años que la viví, no puedo olvidar que una de las cosas que más me decepcionaba era la manera de irrespetar al prójimo, nuestro empeño en hablar por encima de los demás, de creernos los más vivos, de querer lo que no nos merecemos sin trabajar, pero sobretodo un resentimiento social que ya era aparente en la sociedad como una peste sin remedio.

Y es entonces cuando me pregunto  porque si los latinos tenemos tantas cosas bellas que aportar, insistimos en compartir siempre ese tipo de comportamiento tan nefasto…o sera que somos tan egocéntricos que no nos damos cuenta que repetimos patrones, aun habiendo emigrado conscientemente a otro país en busca de un mejor futuro para nuestra familia.

La respuesta sinceramente me es indiferente, lo que sí tengo claro es que emigramos a este país a buscando una mejor calidad de vida y eso para mí en esta segunda vuelta no es negociable. Y para ustedes, mis queridos compañeros del exilio no lo debería ser tampoco.

Besos

Noelle

 

También te puede interesar:

ArtAk Bags by Ana Koll

Claves para el uso de cupones de descuento

From Boca Raton to Miami and Back

 

 

 

 

Related Post