Y llego el día de la muy merecida vacación decembrina.  Este año después de mucho pensarlo y observar de lejos la vacación ajena, nos decidimos por el muy famoso crucero de Royal Caribean, The Allure Of The Seas.

Qué éxito, llegamos todos al puerto de Ft. Lauderdale con ansias, maletas full de ropa y emoción aparte del carro lleno e’gente. Nos encontramos con un monstruo de barco y una pared inmensa de individuos que seguían instrucciones para entrar al barco ordenadamente y sin aprensión, obviamente todos eran expertos en la materia menos nosotros, que seguíamos preguntado si estábamos en la fila correcta o si podía ser posible, que nos confundiésemos de barco y terminásemos en Cuba sin saber como ni porque.

Fila 1 por aquí, fila 2 por allá…3…4…y así ibamos. Hasta que después de 2horas aproximadamente (y mucha paciencia con salivita) logramos atravesar el mini pasillo, que dio apertura a lo que sería nuestra bella y movida casa por una semana. Les cuento que mi primera impresión del Allure fue: OMG this is humongous and then some!!.

Entramos no sé ni por qué piso y terminamos en Central Park, si darlings así como se los estoy contando, era una imitación cercana al verdadero Central Park en NY city… con tiendas, restaurantes, bares, pajaritos cantando y demás. ¡Donde se ha visto que eso pase en altamar!

Seguimos hacia nuestros aposentos, donde se supondría dormiríamos cómodamente ubicados de dos en dos. Y confieso que no sé ni cómo, ni porque, termine durmiendo los 3 primeros días en el sofá con dolor de cuello y la espalda doblada en dos. Mientras observaba a mis hijos dormir esplayados en las camas de mi cuarto, y soñaba secretamente con el camarote solitario de mi hermana. Ahh the pleasure of having kids.

Decidimos hacer dos de los tours que proponían en el crucero. Definitivamente, mi preferido fue el de las pirámides de Chichen Itzá en Yucatán, México, me fascinaron los colores del lugar (mágicos para mis fotos, o mejor dicho las que me toma mi hermana mientras yo poso y me veo bella), me encanto entender la historia de los Mayas y su arquitectura, me encanto aprender que fueron conquistados y no conquistadores… pero sobretodo me encanto poderle haber dado a mis hijos la oportunidad de viajar y salir por un momento de su pequeña zona de confort. Gracias papi y mami.

Lo había decidido. El resto del viaje lo pasaría echada en la piscina, piña colada en mano, leyendo mi Kindle, mientras veía a mis hijos de reojo divertirse cual comiquita con las maravillosas actividades del barco. What a joke con epic fail… la piscina estaba re-full, los niños pegados a mi todo el día y la piña colada no tenía suficiente alcohol para el mal del que estaba padeciendo.

Solo había una posible solución, pasar los últimos días a salvo del mar (…pero del mar de gente) y escoger un sitio relativamente tranquilo donde pudiésemos conversar, picar, tomar, y sobre todo reír en familia, que siempre es la mejor medicina para el mareo descomunal que estaba matando a mi hermana. Porque, aunque el tema del crucero no sea la vacación preferida para la mayoría de los comensales de mi familia, para mí fue la vacación perfecta que nos unió a todos y nos hizo pasar más de 24h juntos, compartiendo desde el desayuno hasta el dramamine.

 

Besos

Noelle

PD: no se pierdan el show de mamma mia, it’s amazing!

Te puede interesar: