Mi hija, que no tiene un pelo de tonta, le encanta acompañar a su papa a todos lados porque sabe que lo que su madre dijo que no, su padre probablemente dirá que sí.

En efecto, esta semana Allegra y su papi se fueron a Walmart y cuando regreso vino súper orgullosa con un vestido que de seguro por ser tan simple yo le hubiese dicho que no lo podíamos comprar.

Mi hija vino tan contenta que decidí que íbamos a latinizar ese vestido tan gringo y listo, aquí les dejo como los hicimos:

  1. Respetar el gusto de tus hijos: cuesta muchísimo porque a veces lo que deciden ponerse parece sacado de una comiquita, pero con los años he entendido que es parte de su autoestima y de sentirse en control de sí mismos.
  2. Nada más Latino que un Lazo: siempre podemos diferenciar a las niñas latinas de las americanas por sus peinados y sus lazos en la cabeza. Amo un lazo, me recuerda a mi país y mi cultura, así que para este vestido tenía un lazo negro que le pegaba (los tengo de todos los colores) la deje escoger el peinado que quería y lista.
  3. Zapatos: Unos zapatos o sandalias bonitas hacen la diferencia, mi hija escogió unos flats porque se quería parecer a mí, perfecto problema resuelto.

Cuando vi el producto final no lo pude creer, ella se sentía bella y la verdad es que si estaba. Porque gastar millones en ropa cara si con estos 3 simples tips podemos convertir algo sencillo en espectacular.

Besos

Noelle